sábado, noviembre 10, 2012

CIUDAD DESIDIA (Parte 5)





El municipio Sucre tiene tantos habitantes que incluso se ha planteado en varias oportunidades la idea de sub-dividirlo, es decir, crear 2 o mas municipios nuevos a partir de él. En realidad la envergadura (en extensión y población) de este sector caraqueño, no es tontería. 


 En mi humilde opinión, como persona qua a pesar de no vivir allí, hago vida en dicho municipio, ya que paso mas de 12 horas al día en el; puedo decir con pleno conocimiento de causa, que este municipio es la epítome de la anarquía, el caos y el desorden.





  

El tema de hoy atañe al sector de Petare, donde los buhoneros tienen tomadas (literalmente) las calles, impidiendo el libre transito de los vehículos y peatones.





  Es increíble la manera en que los conceptos de “Acera”, “Calle”, “Cuneta” se han desdibujado a tal punto, que no se sabe donde termina uno y donde comienza el otro. Las aceras son puestos de venta, al mejor estilo de un mercado Persa del medio Oriente. 
 

 Motos, carros, basura, humo, ruido y peatones coexisten de manera precaria en los pocos metros cuadrados que conforman estas modestas calles. La salubridad brilla por su ausencia (se vende pescado y carne sin refrigeración, ni el mas mínimo control sanitario), así como la inseguridad esta a la orden del día: arrebatones, atracos, arrollamientos, etc. 





 Mas de 45 minutos para circular un trayecto de quizás 300 metros.

 De todo esto señores, tienen PLENO CONOCIMIENTO las autoridades locales, policía, etc. 





 Nota: quisiera extender mi agradecimiento a un colaborador de este blog, el señor José Ruiz.

Una vez más, desidia y anarquía.

CIUDAD DESIDIA (Parte 4)


Dentro de este auge, o boom desenfrenado (por llamarlo de una manera condescendiente) a lo que simplemente es y ha debido ser la OBLIGACION de un gobierno serio y responsable, encontramos que se están construyendo viviendas de manera sumamente veloz, con muy poca planificación y además interfiriendo con el desenvolvimiento normal y cotidiano de los vecinos de estos desarrollos habitacionales.







Al hablar de poca planificación no me refiero únicamente al hecho de que las infraestructuras per se, tengan detalles o defectos (he sabido de edificios a los que se les olvidaron las ventanas, o en otros casos peores, no se dejó acometida eléctrica y debieron ser demolidos y construidos de nuevo).




Al hablar de poca planificación me refiero al estudio de impacto ambiental y social que conlleva la construcción de varios edificios de esta envergadura.
Nadie se tomó el tiempo para analizar la carga eléctrica, el consumo de agua, el impacto sobre el trafico (ya de por si colapsado en casi toda la ciudad), generación de desechos, y el hecho de incorporar 1000 ó 2000 personas en una manzana de la noche a la mañana.

Y lo más indignante de todo esto es ver como se han invadido con gran desparpajo las aceras y avenidas que circundan estos nuevos edificios, convirtiendo las aceras en depósitos de arena, cabilla, bloques, etc. Y a las calles en estacionamientos de camiones concreteros.


¡Pobre del constructor de la empresa privada al que se le ocurra tomar toda una acera para guardar materiales de construcción mientras hace su edificio! Me imagino que mínimo, sería multado, por no decir cerrado o expropiado. Así, los transeúntes se ven obligados a caminar POR LA CALLE, arriesgando sus vidas y entorpeciendo el transito automotor porque la acera simplemente desapareció. 


Una vez más, desidia y anarquía.






En esta ocasión, las fotos fueron tomadas en las inmediaciones de la Avenida Libertador,  a la altura de la calle Negrín y avenida Los Jabillos. Sin embargo este espectáculo se repite a todo lo largo y ancho de la capital.




martes, octubre 09, 2012

¿EL PRINCIPIO DEL FIN, O EL FIN DEL PRINCIPIO?




Ayer se realizaron las elecciones mas trascendentales (a mi parecer) en la historia reciente del país. Se trataba sobre elegir entre dos rumbos, dos caminos, dos tendencias diametralmente opuestas, totalmente encontradas. Incluso llegué a pensar en que los resultados de dicha elección significarían el fin de este Blog. Pues ya no tendría sentido de hablar de una “Ciudad Invivible”, sino todo lo contrario, una ciudad de esperanza, de oportunidades, de retos. Hasta llegué a pensar en cambiar el nombre: “Caracas, ciudad rescatable”.

Lamentablemente, hoy amaneció el país con la noticia de que el camino elegido por la “mayoría”, fue el del retroceso, el estancamiento, el totalitarismo, el atraso y la mediocridad.
Si bien es claro que la tolerancia, el respeto por el otro (aunque difiera en nuestro pensar) y la inclusión son los principios que deberían regirnos, me es sumamente difícil hacer estas cosas.
Y no me es difícil por un capricho, por un antojo, o porque simplemente este sea mi Blog, no. Me es difícil, porque no logro concebir a una “mayoría” de país, que elija la desidia, la dejadez, el descuido, la mediocridad, el oportunismo y la falta de compromiso como sus valores fundamentales.

Es prácticamente inconcebible que un gobierno que se ha caracterizado (en mayor o menor grado) por la descalificación, el desconocimiento del otro, en atender como asuntos prioritarios los problemas y calamidades de otras latitudes antes que las nuestras, sea ratificado, con una inmensa mayoría por otro periodo de 6 años. Y no es solo que sean 6 años de un gobierno ineficiente e incapaz, sino que con estos 6, ya sumarían 20. 

20 años, ¿Suena como mucho? Y sonará así aun más, si tomamos en cuenta que nuestro país es sumamente joven, con quizás un 65% o más de la población por debajo de los 40 años. Esto quiere decir que muchísima más de la mitad del país que hoy conocemos, tendrá como UNICO presidente conocido y recordado al innombrable. 

Generaciones de niños y adolescentes, que han crecido viendo como “normal” que maten a 50, 60 , 70 personas durante un fin de semana (solo en Caracas), que ven con absoluta normalidad que las calles estén rotas, que la basura desborde nuestras esquinas, que el metro presente fallas y retrasos constantemente. Que se cierren, multen, expropien y confisquen empresas y propiedades. Que los autobuses y el tráfico automotor en general hagan lo que les da la gana, sin respetar paradas, semáforos, rayados, etc. Que crezcan viendo como algo común y cotidiano a las motos circulando por las aceras y a los peatones caminando por la calle.

Unos nuevos “adultos” que aprenderán que no importa cuanto estudies, cuanto te prepares ni cuan duro trabajes, el día de mañana tu “solida” empresa podría ser expropiada por el gobierno, dejándote a ti y a los tuyos sin sustento. Una generación a la que se le muestra que es mas importante que en otros países se construyan casas, hospitales, autopistas, etc. con nuestro dinero, mientras aquí la vialidad se cae a pedazos, los hospitales no tienen insumos para atender a los pacientes y la inmensa mayoría de las casas que se han construido, se hicieron a los trancazos, en el ultimo año, y ¡sin siquiera llegar a cubrir la demanda habitacional del primer año de gobierno!

Pues si, mis estimados: esto es a lo que nos enfrentamos hoy en día. A una nueva Venezuela, donde mas de 15 millones de venezolanos habrán tenido 20 años de adoctrinamiento de un “supuesto socialismo del siglo 21” (que no tiene nada ni de Socialismo, ni mucho menos de siglo 21). 

Entonces, la pregunta que debemos plantearnos es la siguiente: Bajo esta perspectiva, ¿Existe alguna posibilidad real de que en unas elecciones (si es que las llegan a haber) dentro de 6 años, haya suficiente gente en la oposición, con la capacidad de hacer que todo esto cambie?

A mi entender, solo hay dos posibles escenarios: uno, en el que la inmensa mayoría que nació y creció en este régimen podrido y desgastado, lo siga apoyando por el simple hecho de que NO CONOCEN OTRA COSA. Lo cual sería sencillamente abominable. 

O por el otro lado, que aquellos de nosotros que aun quedemos en esta tierra de gracia, y que tuvimos la dicha de conocer mejores tiempos, mejores gobiernos y mucho mejores gobernantes (ojo, con sus pro y sus contras) aunemos nuestros esfuerzos en contrarrestar el adoctrinamiento y logremos crear conciencia en esas nuevas generaciones, de que existe una mejor manera de hacer las cosas, una mejor forma de vivir, un mejor país.

Es allí donde entramos todos y cada uno de nosotros. Cada quien desde su pequeña tribuna: el maestro, el padre, el tío, el primo mayor, el compañero de trabajo, los periodistas, escritores, hombres de letras, las madres desde la casa, historiadores, en fin, todo aquel que alguna vez conoció algo mejor, y que crea firmemente que nosotros también podemos lograrlo en Venezuela.

Por todo esto, es que lejos de desaparecer mi Blog (a pesar de haber estado alejado por algunos meses), es en este momento que lo retomaré con más fuerza, con más ojo critico, con mas ahínco porque es mi única forma de desahogarme, de crear conciencia y de contribuir con el rescate de mi país.

Así que, ¡¡AHORA ES QUE HAY CARACAS CIUDAD INVIVIBLE PARA RATO!!

domingo, febrero 26, 2012

CRONICA DE UNA COLA ANUNCIADA

Todo se inició con un inocente mensaje de texto de mi hermana, el Domingo previo al Lunes de Carnaval, diciendo: “Mañana vamos a ir a pasar el día en la Colonia Tovar, ¿Quieres ir?”. A lo que yo, a pesar de estar tan cansado, y con ganas de quedarme durmiendo, dije para mis adentros: “Voy a ir. Después podré dormir, hay que aprovechar y hacer algo distinto”. Y entonces le dije que sí.

El día se desarrolló sin mayores contratiempos: una tradicional escala en el Junkito, para atiborrarnos del cochino y todos sus derivados, cachapas, etc. Y la adquisición del respectivo “armamento” (léase pistolita de agua) pues uno sabe de antemano que en estas fechas carnestolendas, el enemigo puede aparecer a la vuelta de la esquina. Adquirí de hecho 2: una para mí y otra para mi cuñado.

Pasamos de verdad un día agradable, típico de cualquier visitante en la Colonia Tovar: el chocolate caliente, comprar galletas de mantequilla, caminar por el pueblo, comer torta de ciruela, salchichas alemanas, etc., etc. etc.

Y una parada que no pude faltar nunca, es visitar a mi tía, quien además de haber vivido allá hace muchos años, va de manera regular (aun tiene su cabañita). Siempre es agradable visitar a la tía, tomarse un cafecito y pedirle prestado el baño antes de partir de regreso a nuestra querida Caracas.

Como todas las veces que visito a mi tía, desde hace innumerables años, siempre ella suelta esta perla: “¿Y a qué hora se va a regresar? Porque tú sabes que si te dan las 4, o las 5 aquí en la Colonia, la cola después es fuerte”. A lo que respondí, en tono confiado (eran más o menos las 3 de la tarde): “Es verdad tía, yo sé. Ya PRACTICAMENTE estamos listos”.

Como suele suceder, entre una cosa y otra, (que si comprando pan alemán, salchichas para el camino, etc.) nos dieron las 5 de la tarde. Y yo, con ánimos de no sonar “fatalista” ni “pesimista”, de vez en cuando soltaba el comentario: “Vámonos vale, que la cola va a estar fuerte”.

Por fin, a las 5 pm iniciamos nuestro viaje de regreso. Al principio, todos estábamos asombrados: casi ningún carro en el camino, mientras salíamos del pueblo. “¡¡Nos la estamos comiendo cuñado!!” era el comentario de rigor, dentro de la camioneta.
Poco duró nuestra alegría…..Poco después de superar el Arco que da la bienvenida a la Colonia Tovar, en la zona donde hay áreas para hacer fiestas y parrillas a orilla de la carretera, como por arte de magia, se había establecido un ESTACIONAMIENTO. Totalmente detenido.
¿La hora? 5:39 pm.

Allí comenzó lo que podríamos denominar una experiencia SURREALISTA.
Inmediatamente, la camioneta ya no era una camioneta, sino UN CASTILLO, UNA FORTALEZA, dentro de la cual debíamos mantenernos a toda costa, para evitar ser víctimas del hampa (ya que ese es un trauma, o paranoia que traemos incorporados todos los caraqueños).

Lo primero que hice, fue un inventario de recursos: cuánta agua, comida, gasolina y abrigo teníamos. Cuanta batería en los celulares, dinero, etc. etc. etc.
Gracias a Dios, el inventario arrojó que teníamos insumos de sobra: el cargador de celular conectado al carro aseguraba la conectividad con “la civilización”, había comida y bebida de sobra, gasolina y abrigo. Podríamos sobrevivir a la contingencia durante muchas horas, o hasta días si fuera necesario.

Lo segundo, era asegurar las salidas y los artículos de valor: seguros abajo, vidrios arriba y sacar las cosas de valor de las billeteras y ocultarlas en puntos estratégicos del carro (por ejemplo: en una bolsa de pan, había dinero en efectivo. En el estuche de mis lentes, estaban las tarjetas de crédito), para que a la hora de un posible RAQUETEO CHORIL, se llevaran cosas de poca importancia.

PROTOCOLOS DE SEGURIDAD

Al momento de apagar el carro para ahorrar gasolina y batería, se permitía una leve apertura de las ventanas, de NO MÁS de 2 ó 3 centímetros. Y NUNCA, bajo ningún concepto, se debía encender la luz interior del vehículo, ya que esto indicaba rápidamente al enemigo, cuantas personas íbamos adentro, de que sexo, y en donde estábamos sentados. (Cabe destacar que este protocolo se ROMPIO POR COMPLETO, cuando tuvimos que abrir la puerta del carro para salir a orinar en el monte).
Lo tercero, es fijar un punto de referencia (para saber que tanto se avanza), lo cual fue realmente fácil: había una camionetica por puesto, léase ENCAVA quizás unos 10 carros por delante, la cual usábamos para saber cuándo debíamos encender el carro porque la cola comenzaba a moverse.

Otro de los protocolos de seguridad reza, que si uno de los pasajeros abandona el vehículo (como por ejemplo para ir al baño, o para realizar un reconocimiento del terreno) los seguros se accionan inmediatamente después que la persona sale del carro. Y no se abrirán, hasta que el delegado se encuentre a menos de un metro de LA FORTALEZA, previa verificación de que viene solo, y no lo traen encañonado.

Una de las cosas que primero sucede en estas situaciones, es que uno de inmediato, se siente fuera de la civilización, fuera de la ciudad, principalmente porque todo lo que nos rodea es el monte, y la oscuridad…

Es ahí, que cuando empiezan a aventurarse personas afuera de sus carros (¡¡Horror!!) uno escucha comentarios como este: “Parece que ya estamos cerca de un poblado”, cosa que a uno lo tranquiliza.
También uno se vuelve analítico y estudia a los osados aventureros que salen a caminar. Por ejemplo: personas que pasaron al lado nuestro, a pie, los vemos de regreso como a los 10 minutos, con bolsas de chucherías y agua, son una MAGNIFICA señal de que la “civilización” está muy cerca.

EL INFIERNO ES EL DESTINO DE QUIENES SE COLEAN EN LA CARRETERA

Esa frase memorable, fue pronunciada (y también Twitteada) por mi hermana, luego de ver, con asombró, ¡¡como una cola de uno o dos canales de bajada (hacia Caracas) y un solo canal subiendo, se convertía en 3 y cuatro canales de bajada, y NINGUNO subiendo!!!
En ese punto, ya LA FORTALEZA no era tal, sino era un TANQUE DE GUERRA, justiciero, cuya única misión era impedir el paso de los abusadores que se querían meter de nuevo al canal “regular”. Ya en este punto, yo me había colocado al volante (establecimos guardias, para que el cuñado descansara un rato) y me tocó enfrentar a los abusadores, con mucha dificultad, a veces esquivándolos por apenas milímetros, mientras se impedía su reingreso a MI canal, en el cual yo venía soportando la cola desde hacía horas. La voz de mi cuñado gritaba desde el asiento trasero: “No importa que se raye la camioneta cuñado. ¡¡Lo importante es que no dejes meterse a nadie!!”.

A lo largo del camino, cual película de zombies, donde uno ve como ellos se transforman, veíamos a los carros delante de nosotros, que minutos antes venían de forma respetuosa y ordenada, delante de nosotros, haciendo su infernal cola; transformándose en monstruos infractores, y lanzándose al segundo, y tercer “canal” que se había improvisado. Lo comentábamos con tristeza entre nosotros: “¿Viste al de la Montero? Se convirtió!!!! . No lo dejaremos volver a entrar delante de nosotros, NUNCA.”

De esa manera, entre risas, episodios de frustración, sueño, y ganas de orinar, fueron transcurriendo las interminables horas, hasta que una vez llegados al Junkito, la cola como por arte de magia, desapareció y desde allí pudimos avanzar sin mayores inconvenientes.
¿Nuestra feliz hora de llegada? Nada más y nada menos que 10 pm

Conclusión: la conclusión de todo esto no es, ni que hay que respetar el paso de los carros, ni que hay que llevar siempre agua y algo de comer en el carro, ni tener los celulares cargados, ni nada de eso. La conclusión de toda esta fantástica (pero totalmente verídica historia) es: ¡¡¡HAGALE CASO A LA TIA!!! JAJAJAJAJA

domingo, noviembre 20, 2011

EL QUE PEGA PRIMERO PEGA DOS VECES

Otra vez yo y mi bendito sentido común (¿será que tenerlo es un castigo en vez de una bendición?).
He aquí el tema de hoy.
Imaginen por un momento, el siguiente escenario:
Usted compra su periódico de costumbre, y en la página central, desplegado a todo dar, aparece algo mas o menos asi:

“Estimados ciudadanos de la ciudad de Caracas: en nombre de la Asociación Venezolana de Choros y Malandros (A.V.C.M.), les notificamos cual será nuestro cronograma de actividades para el venidero mes de Diciembre.

La primera semana, implementaremos un operativo extraordinario de arrebatones de BlackBerrys y carteras, en las siguientes avenidas de la capital: Av. Baralt, Av. Urdaneta, Fuerzas Armadas, Andres Bello y parte del Boulevar de Sabana Grande. El operativo funcionará de 10 am a 11 pm.

Para la segunda semana del mes, habrá “jornadas especiales de secuestro express” en: La Cota mil, la autopista de Prados del Este y los kilómetros 1 al 8 del Junkito y 1 al 14 de la Panamericana. El horario será 9 pm a 4 am.

En la tercera semana, se inicia el festival “Dame tus utilidades”, el cual operará de manera ininterrumpida, a lo largo de todas las zonas bancarias, comerciales y de oficinas, especialmente en: Las Mercedes, Casco central de la ciudad, El Rosal, La Castellana, Campo Alegre. En horario comprendido entre las 6 am, hasta agotarse la existencia.

De igual forma, les recordamos que nuestro sistema de clonación de tarjetas de crédito y debito, hackeo de cuentas , clonación de líneas de celular y robo de vehículos, seguirá operando de la manera acostumbrada, sin variaciones.
También reiteramos nuestro compromiso de mantener los más altos índices de ingresos a la morgue durante las festividades Decembrinas.

Una vez más, agradecidos por su colaboración y su confianza, se despide de ustedes con cariño
A.V.C.M. (Asociación Venezolana de Choros y Malandros)”

¿Suena inverosímil? Pues por supuesto que lo es. Sin embargo, del lado contrario (es decir, del lado de “La Ley”) ¡¡hacemos exactamente eso!!!
Anunciamos por todos los medios (Televisión y prensa escrita) cuando y donde se instalaran los operativos de “seguridad”. Suministrándole a nuestros amigos “Choros” toda la información necesaria para poder esquivar tales operativos: ¿Qué cuerpo saldrá a la calle (G.N.B., Policía Nacional, Ejercito, etc.), ¿En que sitios se desplegará?, ¿A partir de que fecha? Y lo mejor (no se pierdan esta) CUANTOS FUNCIONARIOS y si irán a pie, en moto o en patrulla. Además, se hace un pequeño desfile con las flamantes nuevas unidades, para que los “choros” no se confundan y sepan a la perfección, si los policías irán en Caliber, o Nissan, o Hummer, es decir, para que no haya ningún tipo de confusión y los divisen desde bien lejos.

Suena irónico todo esto de mi parte, pero, ¿Es que acaso a nadie se le ocurre que en un país literalmente TOMADO y DESBORDADO por el hampa, lo mejor sería asestarles un golpe totalmente sorpresa?

Señores, recuerden una cosa: EL HAMPA NO TRABAJA EN OPERATIVOS, trabaja de forma contínua, las 24 horas del día, los 365 días del año. EL HAMPA NO SE ANUNCIA. Entonces, ¿Por qué habría de hacerlo la policía?

Ahí les dejo ese tema para la reflexión.

miércoles, octubre 12, 2011

LA SOLUCION SOBRESATURADA

Durante mis estudios en la carrera de ingeniería mecánica, me toco ver algo de Química, y si bien no soy Ingeniero químico, con el respeto que me merecen mis colegas, voy a tratar de hacer una explicación que me servirá de base para mi reflexión de esta ocasión.

Digamos que tenemos un vaso de agua, y comenzamos a añadirle sal. A medida que vamos añadiendo mas y mas cucharadas de sal, la “solución” es decir, la mezcla de agua con sal, se irá volviendo cada vez mas y mas salada obviamente. Eventualmente, llegaremos a un punto en que el agua, será incapaz de disolver más cantidad de sal. En este punto, tenemos lo que se llama una “solución saturada”, y a partir de ese mismísimo instante, cualquier cantidad de sal adicional que agreguemos, no se disolverá, sino que “precipitará”, es decir, veremos los granos de sal irse al fondo del vaso, porque ya no se pueden disolver más. Está es una solución sobresaturada.

En las sociedades también ocurre lo mismo. Hagamos una analogía con nuestra hermosa ciudad (Caracas) o para los efectos, con el país (Venezuela).
La gente (la población) viene siendo el agua, y la sal, son todas y cada una de esas cosas que van sucediendo minuto a minuto, día tras día, mes a mes que nos van colmando (saturando).

Un día es el tema eléctrico: aunque en Caracas se siente muy poco, y aquí nos horrorizamos cuando se va la luz por 2 horas; imagínense vivir en una ciudad como Puerto Ordaz (por solo citar una) donde se va la luz por 4 horas a diario o por un día entero, a pesar de ser el estado donde se genera el mayor porcentaje de energía eléctrica que consume el país (paradójico). Esto sin agregar que se dañen algunos electrodomésticos (nevera, aire acondicionado, televisor) los cuales NADIE se los va a pagar de nuevo. Y así, los habitantes de Puerto Ordaz, “absorben” dicha rabia (el agua se va poniendo más salada) sin que pase mayor cosa.

Otro día puede ser el tema de las expropiaciones: a varias familias en algún estado ganadero, le quitan su hacienda, porque la declararon “ociosa” o “improductiva” y al cabo de 6 meses o un año, se ve que quienes se adueñaron de la finca, la tienen en completo abandono, mucho peor que al principio…..Mas sal para el agua.

EL caraqueño ve ya con resignación, como algo totalmente normal, que asesinen 20, 25, 30 personas durante un fin de semana. Y no son “percepciones” ni “manejos mediáticos” como dice nuestro honorable Presidente: me gustaría muchísimo que el Presidente pudiera presenciar una autopsia hecha a un cuerpo con 25 perforaciones de bala, y luego me explique que tiene eso de “mediático”. Y así continuamos “echándole más sal al agua”……

Ocurren escándalos como el caso de Makled, el caso Antonini, los miles de toneladas de alimentos podridos de PDVAL, los accidentes aéreos, los choques de trenes, la narco avioneta EN LA CARLOTA, los cientos de obras inconclusas como el glorioso BUS CARACAS, magistrados que se auto-asignan bonos de alimentación por BsF. 11.000 al mes, bancos intervenidos, empresas “nacionalizadas”, nos siguen quitando miles de kilómetros cuadrados de territorio, etc., etc. , etc. (la lista podría ser infinita) y el agua se sigue poniendo mas y mas salada…..

Ahora me pregunto yo: ¿Y qué sucederá el día que como sociedad, como país, nos convirtamos en una “solución sobresaturada? El día que no toleremos un solo crimen más, un solo caso de corrupción, un escándalo, un anuncio de escasez de leche, de aceite, un aumento del pasaje, que una niña durmiendo en su cama sea asesinada por una bala perdida, que el metro se paralice por 2 horas, que la inflación suba otro punto porcentual, que quede un barrio incomunicado porque la vía de acceso se la tragó la tierra, otro día sin electricidad, otro medio de comunicación sea cerrado.
Señores, basta solo echar un vistazo a nuestro alrededor para darnos cuenta que la gente ya está harta (está saturada).

El nivel de violencia y agresividad en las calles, donde tienes que quitarte de la acera porque te viene una moto de frente, y si le dices algo te caen a golpes. Donde por trancarle el paso a otro vehículo te caen a tiros. Ya estamos en ese delicado “equilibrio químico” que separa la solución SATURADA de la SOBRESATURADA…. Y el día que eso suceda, preferiría estar bien lejos de aquí.

Me recuerda mucho las palabras de Albert Einstein, a quien una vez se le preguntó si sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial (a propósito del desarrollo de las armas nucleares) a lo que él respondió algo así como: “La Tercera no sé exactamente como será. Pero la Cuarta si: con piedras y palos”.
LA CULTURA DE LA COLA

En muchas ocasiones, he escrito acerca de las colas: tráfico automotor, bancos, etc. y es que la cola forma parte integral de nuestra desdichada cotidianidad. En el día de hoy, viendo en las noticias como entrevistaban a una pobre gente que hacía cola para adquirir sus entradas del juego de beisbol (hoy se da inicio a la temporada), escuché a un indignado señor diciendo: “Estoy desde las 6 de la mañana haciendo cola. Dijeron que abrían a las 9 am y son las 9:30 am y apenas están abriendo UNA de las DIECISEIS taquillas. Esto es un abuso”. Y me decidí a escribir estas líneas.
Ante todo debo empezar diciendo que en mi opinión, una cola es sinónimo de: ineficiencia, tercer mundismo, de humillación de no respeto por el tiempo de los demás.

Obviamente, hay colas que se justifican, y son perfectamente entendibles: si Placido Domingo anuncia que viene al Teresa Carreño, es entendible que se formen largas colas para adquirir las entradas. Pero un concierto, es un evento PUNTUAL, que sucede esporádicamente.

Yo me voy a concentrar en este artículo a esas BENDITAS colas, que suceden DIARIAMENTE, como si de un castigo divino se trataran. No hablaré del tráfico automotor, ya que ese es otro tema aparte, más largo, complejo y multifacético.
Me voy a referir a colas “tontas”, del día a día, que SENCILLAMENTE no tienen razón de ser.

Caso 1: BANCOS
Este es un tema que jamás dejará de sorprenderme. Los bancos fueron los pioneros (si no mal recuerdo) en implementar el famoso sistema del “numerito”. Este sistema funcionaría de mil maravillas, si no fuera por una sencilla razón (la cual jamás entenderé): nunca están trabajando todas las taquillas. ¿Alguien podría explicarme por que razón se construyen bancos con 8, 10, 12 y hasta 14 taquillas, y JAMAS funcionan todas? De verdad lo agradecería. Yo me he dedicado a estudiar el tema, he realizado mediciones, etc. en mis “ratos libres” (es decir, cuando me toca perder una mañana o tarde en el banco), y para mi asombro y rabia, siempre veo que uno hace una cola de 35-40 minutos (en el mejor de los casos), para que luego la transacción en taquilla dure como máximo 3 minutos……¡Esto es absurdo! Mi mente maneja varias posibilidades para que esto deba ser así:

La primera: Tal vez exista una ley, un reglamento en la LEY NACIONAL DE BANCOS, que les obliga a tener un cierto número de taquillas. Sin embargo, no sé si por razones de reducir costos (personal) nunca funcionan todas. Esto es una desconsideración para el ciudadano de a pie.

La segunda: a los bancos se les “exige” mantener dentro de sus instalaciones una cierta cantidad de usuarios, de lo contrario, lo consideran “improductivo” o “poco rentable” y por eso deben esforzarse, a toda costa porque siempre haya mucha gente adentro.

La tercera (probablemente la correcta): a la gerencia del banco, LE IMPORTA UN BLEDO, que la pobre gente pierda horas preciosas de su día allí adentro, y por ello no hacen el más mínimo esfuerzo por aligerar el proceso.

Caso 2: CINES
Siempre he pensado en que en algún lugar del país, se celebran una especie de OLIMPIADAS del “Cajero más lento”. Y el titulo de campeón se lo disputan entre FARMATODO y LOS CINES.
En los cines, el caso es un poco más sencillo que el de los bancos: simplemente se debe a que EL CAJERO es lento la mayoría de las veces. ¿Que tan difícil puede ser llenar un vaso de refresco, o una caja de cotufas? De verdad no lo entiendo.
Ellos adoptan la modalidad creada por Mc Donalds, en la cual aun están recibiendo el pago del cliente y ya están dirigiéndose al próximo cliente (el cual se haya bastante retirado por cierto) y le gritan: “Buenas tardes, ¿Qué desea?”

Piensan que con ese “gritico adelantado” están ahorrando preciosos minutos…..¡¡Por Dios!!
Sin embargo, debo reconocer que en la escala de lentitud en ineficiencia, los CINES son muy pero muy superiores a los BANCOS.

Caso 3: FARMATODO
Nótese que deliberadamente escribí FARMATODO y no FARMACIAS. La razón es que es en particular en esta cadena de farmacias donde el proceso es digno de estudio y análisis.
Volvemos al tema del “numerito”. Aquí también se debe tomar un número, lo cual le hace a uno creer que será atendido con prontitud. ¡¡¡ Y en realidad es así!!! A uno lo ATIENDEN rápido, lo cual no es equivalente a decir que uno SE VA rápido. Porque si bien el número es llamado, y la orden es tomada de manera rápida, a uno después lo pasan a la “caja donde se paga”, y es allí donde viene el cuello de botella. Aquí hay tantos empleados como cajas hay (punto a favor), peeeero (siempre el bendito pero) solo una o dos cajas se encargan de cobrar, las otras son solo para pedir lo que se desea. Esto, sencillamente no funciona, y si no lo creen, hagan la prueba ustedes mismos.

De paso, cuando a uno le toca pagar, no lo llaman por numero sino que empiezan a decir a VOX POPULI lo que uno está comprando: “¿LOMOTIL?” (Saben que tienes diarrea, “¿SENOKOT?” (Todos saben que eres estreñido), “¿EVIGAX?” (Todos se enteran que estas full de gases), “¿VIAGRA?” (medio mundo se entera de que tienes problemas allá abajo), “¿GINO CANESTEN?” (Sin comentarios). Que falta de tacto.

Casos de excepción:
Existen algunos casos en los cuales la cola es totalmente genuina. Simplemente se forma porque la cantidad de gente es casi inmanejable, a pesar de que todas las cajas trabajan y todos los cajeros son bastante rápidos. En esta categoría solo voy a mencionar algunos que me vienen a la mente:
GRAFITTI, EL TIJERAZO, TRAKI, PIMA COTTON, EPA, ZARA y los supermercados.

En líneas generales, según mi humilde opinión, una cola no es sinónimo de que “la comida es excelente” o que “la discoteca es buenísima”, etc. Para mí una cola es un fracaso: fracaso del sistema, fracaso de la gerencia, fracaso del personal. Punto.

domingo, septiembre 04, 2011

Soichiro Honda, los peloteros y “No por mucho madrugar, amanece más temprano”

Durante varios años de mi carrera profesional, trabajé con la marca Honda y como parte de esa experiencia, pude conocer un poco acerca de la filosofía e historia de la empresa. Una vez leí acerca de su fundador , el señor Soichiro Honda, y me llamó mucho la atención su forma de pensar…Entre algunas de las cosas que decía, decía algo más o menos así: “Debemos aspirar a alcanzar un 120% de calidad en nuestros productos. Puedes sonar como exagerado, pero dada nuestra naturaleza humana, si aspiramos a solo el 100%, es posible que tan solo alcancemos un 98 ó 99% y esto es inaceptable, ya que para ese cliente, el cual recibe ese único producto defectuoso, ese es su 100%. Para él, ese producto es el único producto Honda que quizás posee, y es 100% defectuoso! No podemos permitir esto. Por eso debemos aspirar al 120%”.

Una vez dicho esto, quiero tocar el caso de los “estadísticos del beisbol” quienes se dedican a cuantificar y llevar a números todo lo concerniente a los juegos y los jugadores, por ejemplo: “ El bateador tal, es el número 535 en batear 56 veces en menos de 23 minutos, durante los últimos 12 años”. “El campo corto tal, está entre los 15 campo cortos de los últimos 4,3 años en completar más del 78,5% de las jugadas en el 44,2% de los partidos jugados en invierno” y cosas por el estilo.

A lo que quiero llegar con toda esta breve introducción, es que, como seres humanos, pensantes, vivientes y dolientes (con sentimientos) no nos podemos quedar en la mera “estadística” en temas como la inseguridad y los accidentes de tránsito por citar tan solo dos ejemplos.
Algunos entes gubernamentales se llenan la boca, emitiendo cifras que si bien desde el punto de vista netamente “matemático-estadístico” serían maravillosos, pero no desde el punto de vista “social-humano”.

Es fantástico decir que los índices de criminalidad se redujeron en un 7% si comparamos al mes de Agosto 2010 con Agosto 2011 en cierto municipio (por dar un ejemplo imaginario) y que en vez de 135 crímenes, tan solo hubo 122….pero “¿Y si tan solo uno de esos crímenes fuera tu hijo? ¿O tu hermano? ¿O tu padre?.....¿Sería motivo de celebración esa disminución en la tasa? ¿Acaso el dolor de una madre a la cual le matan su hijo, se ve apaciguado por el hecho de que el mes pasado murieron más personas que en el mes en curso? Tendría lógica decirle a esa madre: “¡¡Señora, en comparación con el mes pasado, mataron a 35 personas menos!! Pero hay un pequeño detalle: uno de esos poquitos muertos del mes, fue su hijo…..”. Cabe allí la cita de Soichiro Honda: “Para ESA señora, su hijo es el 100%” , es su mundo, es su UNIVERSO (estadísticamente hablando).
No perdamos la noción jamás de que estamos hablando de PERSONAS, VIDAS, ALMAS….seres que tienen o tuvieron una historia, y que ya no tendrán futuro.

¿Y por qué digo ese refrán de que NO POR MUCHO MADRUGAR AMANECE MAS TEMPRANO? Pues porque pienso que por el simple hecho de mencionar cifras una y otra vez, citar estudios, reportar estadísticas de manera casi enfermiza, estamos haciendo poco (más bien diría que nada) por solventar el problema.

Otras veces lo he dicho: los venezolanos nos hemos vuelto unos expertos, eminencias, en EL ANALISIS. Describimos a la perfección el problema, lo diagnosticamos, dimensionamos y hasta los categorizamos….pero a nivel de SOLUCIONES estamos bastante mal….. Es mi humilde opinión, que deberíamos emplear y enfocar la cuarta parte de los esfuerzos en el análisis, y dedicarnos más a la solución, a darle realmente efectiva solución a los problemas. Basta de tanta estadística, de tanto número y comencemos a internalizar que cada “número” es un ser humano asesinado, una familia damnificada que hoy dormirá en la calle, un niño que se irá a la cama sin comer….

MENOS NUMEROS Y MAS ACCIONES.

viernes, agosto 19, 2011





CIUDAD DESIDIA (Parte 3)

Día a día, al caminar o manejar cerca de mi lugar de trabajo, me encuentro con esto: decenas de motos estacionadas o bien SOBRE LA ACERA, o bien en la calle, pegadas a la acera.

Las fotos hablan por sí solas: al pararlas en la acera, el tránsito peatonal se ve restringido, al punto de que en ciertos lugares, solo pasa una persona.

En el caso de las motos paradas en la calle, obstaculizan al paso en el canal derecho, obligando a los carros a lanzarse al canal izquierdo, por miedo a llevarse una o varias motos por delante, lo cual ya sabemos que equivaldría a una sentencia de muerte para el chofer del carro , o como mínimo, que le destrocen su vehículo.

Una vez mas, llama muchísimo la atención, que esto ocurre AL FRENTE de la sede del SENIAT de Los Ruices....Si, el SENIAT, ese ente que adora multar, cerrar, amedrentar y castigar....¿Y que pasaría si al SENIAT lo multaran/cerraran/penalizaran por permitir semejante anarquía en sus narices? Creo que es como mucho pedir...Es realmente un sueño...

Dios proteja a los desdichados peatones que para poder caminar, se ven obligados a hacerlo por la calle (que si no mal recuerdo, fue concebida para los automoviles) ya que ponen en serio riesgo sus vidas, porque les digo que en esa avenida, los carros no ruedan, ¡¡¡VUELAN!!!




CIUDAD DESIDIA (Parte 2)

En esta ocasión, el protagonista es la parada del MetroBus de la Avenida Los Jabillos en La Florida. Al igual que muchas, esta parada es ignorada (es decir, estacionan carros allí) de forma cotidiana.

Pero lo que me llamó la atención fue que en el día de hoy, el "abusador de turno" era una unidad del CICPC (antigua PTJ). Que les puedo decir....¡¡Nuestras autoridades dando el ejemplo como siempre!!

Se que quizás sea demasiado quisquilloso, o tal vez en otra vida pasada viví en Suiza o en Tokio, pero EL SENTIDO COMUN indica que el resultado de parar carros en esa parada es el siguiente: una vez que se aproxima el Metrobus, al no poderse parar en SU PARADA, se ve obligado a hacerlo en el medio de la calle. Esto trae como consecuencia que el carro que viene detrás del Metrobus (con toda razón) se ostine y decida adelantarlo (lanzándose al canal contrario por supuesto) lo cual puede generar una colisión frontal. ¿Es necesario poner en riesgo a una persona que viene tranquilamente por su canal por esta razón de abuso? Y si alguien choca de frente y hay un herido o un muerto....Como ejercicio mental-filosófico, traten de determinar el culpable: ¿El chofer del Metrobus por pararse en el medio de la calle? ¿El conductor del carro que venía ostinado detrás del Metrobus? ¿El carro que venía por su canal tranquilamente y le salió un carro de frente? ¿El pasajero que pulsó el botón para bajarse en esa parada? ¿El INTTT por incompetente? ¿La policía municipal? ¿El vigilante del edificio que está frente a la parada por permitirle al carro estacionar allí?
Ahí les dejo esa pues.....

Estimados lectores el MetroBus, es uno de los pocos reductos que aun quedan, en donde aún se respetan algunas normas: la gran mayoría de la gente no come allí, se montan por la parte delantera y se bajan por la puerta trasera, y lo MAS IMPORTANTE: solo se detiene en las paradas. Por favor, no perdamos este ultimo bastión del orden que nos queda en medio del caos vehicular que ya no tiene límites...